
Los avances tecnológicos hacen que el mundo sea cada vez más pequeño. O, más bien, que lo parezca porque en realidad su tamaño no ha variado aunque se tarde menos en llegar a casi cualquier rincón del planeta. Sin embargo, en lo que respecta a las competiciones del motor, las Islas Canarias dan la sensación de que cada vez están más lejos para los participantes peninsulares, al menos si hablamos de los que disputan el Campeonato de España de Montaña. Evidentemente, el archipiélago atlántico no se ha movido de sitio pero los costes de desplazamiento resultan menos asequibles en épocas de inflación y economía no especialmente boyante. Por eso no extrañó a nadie que el año pasado el retorno del nacional a Tenerife sólo atrajese tres participantes de fuera de las islas y tampoco ha sido una sorpresa que este año, sin más ayudas que un descuento en el transporte que, de todas formas, sigue suponiendo un elevado desembolso, la cifra se haya reducido a dos. En ambos casos, además, uno de ellos, el gallego Carracedo, no es un seguidor del campeonato y, de hecho, compitió tanto entonces como ahora encuadrado en el certamen regional. Y la participación del único que salió esta vez en el nacional, el también gallego Jorge Pérez, se debió más a motivos particulares dada su amistad con el local Eduardo Morales, que a tener el más mínimo interés en puntuar dentro de la Categoría 1 del CEM AUTOhebdo SPORT.
Así las cosas, los únicos inscritos de los solamente dieciocho pilotos que finalmente compitieron encuadrados en el nacional fueron los dos canarios que están siguiendo el certamen esta temporada: el tinerfeño Guillermo Évora y el gomero José Manuel González. Para ambos se trataba de una excelente oportunidad para sumar puntos en ausencia de sus rivales. Pero aunque la competencia local no fuese numerosa sí era de calidad y sólo les permitiría sumar los correspondientes a la quinta posición en sus respectivas categorías, la 3 y la 1. Estas fueron, además, las únicas disputadas en la tercera prueba del campeonato ya que no hubo ningún participante en la 2, tanto en el apartado nacional como en el regional. Al menos, con respecto al año pasado los principales favoritos de este último sí se apuntaron al CEM por lo que los pronósticos coincidían. Para el triunfo absoluto y en la Categoría 3 el máximo candidato era 'Javito' Afonso, de vuelta a su Silver Car S3 tras haber disputado la edición anterior de la prueba con el C5 Rally2 de su padre. Y para imponerse en la 1 lo lógico era apostar por Juan Carlos Brito que ya había sido el más rápido con un 'carrozado' en el 2025, aunque entonces había competido con su Ford Fiesta R5 en el apartado autonómico.
Tanto uno como el otro acabaron cumpliendo con las expectativas aunque no tuviesen un fin de semana perfecto sobre el trazado que este año acogió la prueba. Se trataba de un retorno a los orígenes, ya que tenía la salida desde el punto de partida utilizado hasta el 2009, la bodega situada dos kilómetros y trescientos metros más arriba del lugar de arranque usado en las últimas ediciones. De este modo se reducía la longitud a 5,8 kilómetros desde los 8,1 kilómetros con los que el año pasado Los Loros había sido la prueba más larga del CEM. La parte eliminada este año era la más rápida y eso se dejaba sentir especialmente en la categoría de 'carrozados', dominada por los vehículos de tracción total cuyas características se adaptaban mejor a la que ahora pasaba a ser zona inicial, mucho más virada y en la que rendían mejor incluso aunque se hubiesen colocado en los vértices de varias curvas unos bolardos disuasorios para evitar que se cortase por las cunetas. Una medida muy acertada por mucho que no le gustase a algún piloto local ya que ese tipo de trazadas propias de los rallyes no son admisibles en las carreras de montaña.
Al igual que en su estreno del 2025 la prueba organizada por la escudería 'ProGT Arafo' se celebró a lo largo de las jornadas del viernes y el sábado. Una medida pensada para favorecer la presencia de equipos peninsulares, ya que así podían retornar en el barco que salía el domingo a mediodía, pero que no sirvió para atraer a ninguno más que entonces. Con las verificaciones por la mañana, la tarde del viernes quedó dedicada al primer día de competición que, a diferencia del año pasado, tuvo el mismo esquema del resto de citas del nacional: una manga de entrenamientos y dos de carrera. El inicio a las cuatro de la tarde podía hacer temer que no diese a tiempo a llevarlas a cabo. Pero, incluso abriendo carretera al tráfico durante unos minutos, el programa previsto discurrió con fluidez y dio tiempo de sobra a completar las tres subidas por parte de los setenta y seis participantes autorizados a tomar la salida, repartidos entre el nacional, el regional canario y los dos certámenes tinerfeños de montaña y las modalidades de 'Regularidad Sport', 'Regularidad' y 'Fórmula Rallye'.
Con el sol apretando de firme todo el día las mejores condiciones se dieron en la última, celebrada ya bien avanzada la tarde y, por tanto, con temperaturas algo más benignas. Sin embargo, los mejores cronos en las dos categorías en liza se lograron en la primera. El más rápido del día fue 'Javito' Afonso parando el crono con su Silver Car S3 en 3'24"053 para liderar la general y la Categoría 3 mientras que en la 1 Brito situó en cabeza su Ford Fiesta R5 con un tiempo de 3'27"44. En la segunda manga, el del CM volvió a encabezar la tabla aunque empeoró su registro previo en casi tres décimas mientras que el del potente turismo procedente del rallycross no llegó a meta tras sufrir un toque.
El error de Brito abría la puerta a una posible sorpresa por parte de sus más inmediatos perseguidores en la primera manga, Ángel Bello y Sergio Fuentes. Los dos competían este año al volante de coches diferentes a los utilizados el año anterior. Bello había optado por el Skoda Fabia Rally2 al no contar la subida esa parte rápida inicial en la que mejor podía ir el Audi R8 GT3 usando entonces. Fuentes se ponía por primera vez al volante del Citroën C3 N5 de su amigo Juan José del Castillo para reservar el coche de Skoda Canarias con el que tenía un rallye la semana siguiente. En las dos mangas del viernes se imponía la lógica de las especificaciones de cada vehículo y el Rally2 terminaba por delante del N5 aunque la diferencia se reducía desde los casi dos segundos y medio de la primera manga a las poco más de seis décimas de la segunda.
En cuanto a la general 'scratch' y la Categoría 3, el margen a favor de 'Javito' era menor de lo esperado. Un muy inspirado Carlos Pérez situaba su veterano Speed Car GT1000 a apenas medio segundo y también estaba cerca del líder Héctor Mederos, en la tercera posición a segundo y cuarto con el Speed Car GTR ganador absoluto a efectos del nacional el año anterior, pilotado entonces por Javi Rodríguez.
Por todo ello, de cara al sábado podía haber pelea en ambas categorías. La acabaría habiendo pero sería por la segunda posición en ambos casos. En lo que respecta al triunfo, el de la 3 quedaba pronto decidido a favor de Afonso tras ser también el más rápido en la tercera manga de carrera ya que el intenso calor hacía que las temperaturas fuesen muy altas para la manga final y, por consiguiente, los tiempos subiesen también. En cuanto al de la 1, los daños en el R5 de Brito se habían limitado poco más que a la llanta delantera izquierda y fueron rápidamente reparados por su equipo así que fue de la partida el sábado y quedó fuera del alcance del resto con un 3'26"334 inalcanzable para sus rivales.
El segundo lugar absoluto y entre los CM se acabó resolviendo en la manga final a favor de Mederos, que fue progresando en cada subida y consiguió su mejor crono en la última lo que le sirvió para rebasar en la suma de tiempos a Pérez por el exiguo pero suficiente margen de doscientas sesenta y nueve milésimas. Para la plaza de honor de 'carrozados' acabó resultando clave la primera de las dos subidas de carrera del sábado. Mientras que Ángel Bello cometió un error que le hizo empeorar en más de dos segundos su mejor tiempo de la víspera, Sergio Fuentes lo mejoró en casi esa misma magnitud. Aunque en la última el del Skoda terminó por delante sólo le recortó cuarenta y dos milésimas al del Citroën que completó un año más otra fantástica participación en su prueba de casa con un coche diferente pero al que sacó el máximo partido.
Por detrás de los puestos de podio, terminaron dos BRC en la Categoría 3 y dos Porsche en la 1. Los CM fueron el 05 del gomero Carlos Ramos y el nuevo B59 estrenado por el tinerfeño Guillermo Évora tras haberlo adquirido unos días antes a un viejo conocido del nacional de montaña, Fran Suárez. Los GT fueron el del gallego Sergio Pérez, a quien le costó encontrar el ritmo y no pudo en ningún momento estar en los tiempos de los tres primeros, y la unidad más veterana de otro piloto de la isla de La Gomera, José Manuel González, que con los doce puntos del quinto puesto aumenta a trece su ventaja al frente del campeonato. Aunque en puntos netos sería de cinco, ya que tendrá que descartar su peor resultado, no deja de ser un margen interesante a falta de las dos pruebas finales de la temporada. La siguiente se disputará en menos de tres semanas en escenario conocido pero con nuevo nombre ya que las rampas de las inmediaciones de Chantada acogerán la primera edición de la subida Ribeira Sacra. Ahí volverán a ser de la partida los peninsulares ausentes en Canarias que entre la cita gallega y la alicantina de Onil después del verano se jugarán los títulos sin margen de error.